Detrás de “Imperativo”

Después de varios meses en silencio, LunchBox tomó un giro ligero y decidió producir un nuevo video, pero esta vez paródico, utilizando el éxito número uno del año, Despacito, pero con la letra reestructurada a una disertación del imperativo categórico del filósofo del sigo XVIII, Immanuel Kant.

El 14 de julio de 2017 Amilcar Paris Mandoki —profesor de filosofía y amigo de uno de nuestros productores— publicó en su muro de Facebook la liga a su blog donde reescribió la letra de la famosa canción. No pasó mucho tiempo antes de que nuestro productor se encantara con la letra y la compartiera con el resto del equipo. Paradójicamente, si no todos, la mayoría del equipo de trabajo detesta la canción original de Fonsi y más quizá en la que participa con Daddy Yankee (es decir, la versión más popular); pero aun así, tras un proceso de negociación informal transcurridos los días, se decidió que valdría la pena grabar una propuesta musical y, después, realizar su video incluso.

La cita de la grabación de voz se dio en Pispy Producciones (estudio de John Barrera) en agosto. En el cumpleaños de otro de nuestros productores, de hecho, quien tuvo que celebrar trabajando bajo el ritmo que más odiaba en la vida. Para la voz principal se contactó a Rabín, amigo del estudio que también detestaba la canción original, y éste trajo consigo a Diana para que le hiciera segunda. Afortunadamente a ella sí le gustaba tanto Despacito como la reinterpretación para poder contagiar la vibra al resto del equipo.

Fue una tarde larga pero productiva. Como la canción es bastante popular, solo se tuvo que recurrir a una pista de tipo karaoke que en internet abundan y grabar sobre ella las voces. Eso sí, dar con las intenciones correctas, respetando tanto los sonidos originales y guardando sentido a los contenidos de la nueva letra fue realmente el reto (nadie en el equipo sabía con precisión de qué hablaba la letra, pues nadie estudió más filosofía que lo que se ve en la preparatoria y de eso ya pasó mucho). En fin, al término de la noche, conseguimos una versión que nos agradó a todos.

Aun ese entonces el autor aun no sabia que íbamos en serio con producir la canción, entonces le cayó de sorpresa escuchar lo que habíamos logrado. Afortunadamente se entusiasmó con lo conseguido y nos ayudó a pensar mejor cómo hacer el video, para que no solo acompañara la música, sino que explicara un poco mejor los conceptos de la letra. A finales de agosto y principios de septiembre, grabamos las tomas de Imperativo en el bar Guarapo. Un agradecimiento muy grande a todas las personas que nos acompañaron para realizar el video.

Quizá la parte más ardua fue la postproducción. A final de cuentas ya era una tarea en que no todos podían participar en conjunto y por ello tomó más días en ejecución, sin mencionar que por esos días apareció el sismo que dejó tanta pena y destrucción en la ciudad, lo que atrasó el proceso todavía un poco más. Pero el resultado completo, a nuestro parecer, valió mucho la pena.

¡Y lo mejor es que nos dejó mucho aprendizaje para el futuro!

Si no han visto Imperativo, es momento de que lo hagan haciendo clic aquí.